lunes, 11 de abril de 2016

LA FUENTE







 Para ti y sólo para ti me entrego, totalmente convencida de lo que no elijo. A ti te lo muestro y a ti te lo ofrezco. Me acerco al dolor para por fin alejarme de él, para dejarlo ir en un baile de colores donde mi propia luminiscencia lo haga estremecer, lo haga temblar de paz, lo haga sonreír como nunca antes pudo hacerlo. Me arrodillo sobre tus rodillas, me inclino sobre tu espalda y te ruego con alegría, que sigas jugando al juego de los dos, en el que ninguno pierde porque ambos ganamos siempre; en el que me empujas si yo me dejo caer; en el que me ignoras si yo decido que así sea. Si golpeas mi puerta, te abriré, pero si tiemblo al mirarte, no disimules tu propia emoción, pues en el fondo de mis dificultades, me reconoceré en ti y sabré que en tus pupilas hayo mi propia mirada. Sea cual sea la forma con la que te presentes ante mí, te reconoceré incluso si ni siquiera te atreves a mirarme. Dejo ir y te permito venir. Aquí estuviste mientras allí permanecía yo, sin estar y sin Ser ¿Cómo es posible que quisiera vivir antes, tan triste y tan aburrida, y que ahora, que nada quiero, siento la Vida misma por mí y en mí? ¡Qué preciosidad! Y no es demasiado bueno para ser verdad ¡Es que es todo lo que merezco! ¡Sólo por respirar me merezco!

  ¡Basta ya de tantas memeces! esta historia es para exprimirla como cuando las abejas encuentran un rico matojito de lavanda y agitan sus cuerpecitos con sonidos boyantes ¡Cómo disfrutan y cómo se cuidan las unas a las otras sin resoplar! "¡Pero si la Vida es fascinante!" se susurran entre ellas "Lo que pasa es que estos humanos son muy testarudos ¡gimotean sin parar!" y las abejas se mondan de risa, pero con disimulo y elegancia "Bueno cada cual a lo suyo, algún día se acercarán y dejarán de temernos" Pero ahora ya no ríen tanto..... "Entonces, quizás, querrán probar este rico néctar sin necesidad de robarnos. ¡Entenderán que lo dulce siempre es dulce, si uno se sabe endulzar!"  Y ellas continúan su jornada, pero ni una sola gota sudorosa cae por sus antenas, porque las abejas se agitan como el viento, con entusiasmo y sin esfuerzo ninguno.








 Si pudieras retroceder y avanzar en el tiempo, para divisar claramente todas las consecuencias que experimentaste o experimentarás, a causa de cada una de tus propias decisiones ¿lo harías?, ¿accederías a contemplarlo todo? Cada paso que afectó y afectará al siguiente; cada persona que se topó o se topará contigo, y a la que irremediablemente influenciaste o influenciarás en su propio camino; cada situación que viviste o vivirás exactamente tal y como la cosechas tú mismo. Charles Dickens nos traslada a otro espacio, a otra esfera de la realidad, donde el <antes> y el <después>, son la clave para estar intensamente en el ahora. Intensamente atento a cada decisión que decides tomar.


- Su libro "Cuento de Navidad" http://www.biblioteca.org.ar/libros/656167.pdf  



♥ ♥ ♥